Introducción
En retail, cada tienda es un punto de operación que depende de la tecnología para funcionar. Los terminales de punto de venta, los dispositivos de gestión de stock, las herramientas de atención al cliente, todos requieren estar correctamente configurados, actualizados y bajo control. Cuando esa gestión no está centralizada, el equipo de IT invierte más tiempo en resolver incidencias que en hacer crecer la infraestructura.
Esa era la situación de Brownie antes de Applivery. La marca barcelonesa de moda femenina gestionaba sus terminales Zebra de tienda de forma descentralizada. Cada incidencia se resolvía caso a caso. Cada alta, de forma manual. Cada apertura, una operación que dependía de la coordinación directa entre IT y tienda.
Sobre Brownie
Brownie es una marca de moda femenina fundada en Barcelona en 2006 por Mercedes Ortega y Juan Morera. Nacida con un producto de calidad inspirado en el Mediterráneo y dirigido a mujeres con espíritu joven, la marca ha crecido hasta convertirse en una referencia del retail de moda en España y en varios mercados internacionales.
Hoy, cuenta con más de 600 personas en plantilla y más de 100 tiendas distribuidas en nueve países: España, Portugal, Andorra, Francia, México, Chile, Colombia, Uruguay e Israel, además de un canal de venta online multilingüe.
La empresa opera desde sus oficinas centrales en Barcelona, donde se concentran las decisiones estratégicas, el diseño y la infraestructura tecnológica que da soporte a toda la red de puntos de venta. Su cultura organizativa tiene como eje la humildad, la transparencia y la honestidad. Valores que, en la práctica, también moldean la forma en que se relacionan con sus socios tecnológicos.
El desafío
Los terminales Zebra que Brownie utiliza en sus tiendas son dispositivos rugerizados diseñados para entornos de retail intensivo. Gestionan operaciones de caja, control de stock y atención al cliente en un entorno donde la disponibilidad es crítica. Sin embargo, hasta la llegada de Applivery, toda la gestión de esos dispositivos era completamente manual.
Cuando un terminal tenía un problema, el equipo de IT lo resolvía por teléfono, guiando al personal de tienda paso a paso. Si el problema era más complejo, alguien se desplazaba físicamente. Las altas de nuevos dispositivos seguían el mismo patrón, con procesos manuales y sin visibilidad centralizada.
Este enfoque generaba cuatro problemas concretos:
- Sin visibilidad centralizada: el equipo de IT no tenía forma de conocer en tiempo real el estado de los dispositivos distribuidos por nueve países.
- Resolución de incidencias reactivas: cada problema requería intervención manual, con el coste en tiempo y recursos que eso implica.
- Sin control de seguridad: no existía forma de aplicar políticas de restricción de acceso, gestionar ubicaciones o actuar de forma remota ante un incidente.
- Escalabilidad limitada: el modelo manual no podía sostenerse sin añadir carga operativa proporcional al equipo de IT.

«Antes de utilizar Applivery no teníamos ningún software de gestión de dispositivos. Cada incidencia y cada alta se gestionaban por teléfono con las encargadas de tienda.Era bastante incómodo y nos llevaba mucho tiempo. Ahora, con Applivery, es todo más ágil.»
Joan Garcia Camba
CIO
El papel de Applivery
Brownie buscaba una plataforma de gestión de dispositivos que se adaptara a su realidad operativa: una red distribuida en múltiples países, un equipo de IT sin recursos para formaciones extensas, y un ritmo de expansión que no podía esperar. La solución tenía que ser intuitiva, rápida de implementar y suficientemente sólida para escalar con la empresa.
Applivery reunió esos requisitos desde el primer contacto. Lo que diferenció la propuesta no fue solo la plataforma, sino el modelo de acompañamiento: reuniones diarias durante la fase de configuración, respuesta inmediata a cada consulta, y un equipo que entendía que el tiempo de Brownie era un recurso limitado.
La política aplicada a todos los terminales Zebra de tienda estuvo lista en menos de tres semanas. A partir de ese punto, el despliegue se integró directamente con el ritmo de expansión de la empresa. Conforme se abrían nuevas tiendas y se instalaban nuevos terminales, se enrolaban en la plataforma con las políticas ya definidas. Sin fricciones adicionales y sin curvas de aprendizaje para el equipo.
La plataforma aportó cuatro capacidades que transformaron la operativa del equipo de IT:
- Gestión unificada de incidencias
Los problemas de dispositivo que antes requerían desplazamiento físico o llamada extendida se resuelven ahora desde el panel central, de forma remota y en tiempo real.
- Control y seguridad sobre los terminales
Localizar dispositivos, restringir el acceso a aplicaciones y sitios web, y aplicar políticas de seguridad de forma centralizada, sin presencia en tienda.
- Operativa diaria sin carga adicional
Applivery no genera trabajo rutinario para el equipo de IT. Interviene cuando hay un problema concreto, y en ese momento la respuesta es directa y rápida.
- Escalabilidad incorporada
Cada nueva apertura se integra al parque de dispositivos existente aplicando las políticas ya configuradas, sin necesidad de redefinir procesos.

La mayor mejora fue el trato de las incidencias. Antes no teníamos una plataforma de gestión de dispositivos y cada problema nos suponía correr a las tiendas a solventarlo. Con Applivery, podemos gestionarlo todo de forma unificada y eso es muy cómodo.»
Marc Giné Mallada
Administrador de Sistemas IT
Principales resultados de la implementación
El éxito de la implementación no se mide solo en el número de dispositivos gestionados, sino en lo que el equipo de IT ha dejado de hacer por desplazamientos innecesarios, llamadas de soporte extendidas y procesos manuales sin visibilidad. Al eliminar esa fricción operativa, Brownie ha recuperado tiempo y control sobre su infraestructura tecnológica de tienda.
Esta transformación se traduce en resultados tangibles que impactan directamente en la eficiencia del día a día:
- Gestión centralizada y simplificada: control total sobre los dispositivos de tienda desde un único panel, eliminando la dispersión de herramientas y procesos manuales.
- Resolución remota de incidencias: los problemas que antes requerían presencia física en tienda se resuelven ahora de forma remota, sin desplazamientos ni dependencia de la disponibilidad del personal in situ.
- Visibilidad y control de seguridad: supervisión del estado de cada terminal, capacidad de restricción de aplicaciones y webs, y control de ubicación, sin importar el país donde esté el dispositivo.
- Escalabilidad sin fricción: cada nueva apertura incorpora sus terminales al parque gestionado en cuestión de minutos, aplicando las políticas ya configuradas para toda la red.
- Operativa que no genera carga: la plataforma es transparente en el día a día y solo requiere intervención activa cuando hay un problema real, liberando al equipo de IT para tareas de mayor valor.
Una alianza a largo plazo
Para Brownie, Applivery no es solo la solución que resolvió un problema operativo puntual. Es la plataforma sobre la que está construyendo su infraestructura de gestión de dispositivos para los próximos años.
La relación comenzó con los terminales Zebra Android de tienda. Con la confianza ganada durante la implementación y el funcionamiento diario de la plataforma, la dirección está valorando ampliar el alcance a los dispositivos Windows corporativos y a los teléfonos iOS del equipo.
El objetivo es tener toda la infraestructura tecnológica de la empresa —tiendas, oficinas y equipos móviles— bajo una gestión unificada con Applivery. Con entre 15 y 20 nuevas aperturas previstas en los próximos doce meses y una red de tiendas que sigue creciendo en nuevos mercados, Brownie tiene la certeza de que su infraestructura IT no es una limitación para su expansión. Es, precisamente, lo que la hace posible.